Despite Gestapo chief Heinrich Müller’s instructions to state police that plundering be held to a minimum (see reading, The Night of the Pogrom), the theft of goods, property, and money from Jews by German police, SS members, and civilians amid the chaos of Kristallnacht was widespread. 

German newspapers reported the looting of and theft from Jewish-owned businesses. According to Berlin’s Daily Herald newspaper, “The great shopping centers looked as though they had suffered an air raid . . . Showcases were torn from the walls, furniture broken, electric signs smashed to fragments.” The News Chronicle newspaper, also from Berlin, reported looters “smashing with peculiar care the windows of jewellery shops and, sniggering, stuffing into their pockets the trinkets and necklaces that fell on the pavements.”1

In Vienna, Helga Milberg, who was eight years old during Kristallnacht, recalled that all of the goods and equipment from her father’s butcher shop were stolen during the pogrom. “My father saw that the other storekeepers had helped themselves to everything,” she wrote.2 According to historian Martin Gilbert, when a British reporter asked a Nazi official about the widespread theft of goods from Jewish businesses during Kristallnacht in Vienna, the official responded:

“We began seizing goods from Jewish shops because sooner or later they would have been nationalised [confiscated by the government] anyway.” The goods thus seized, the official added, “will be used to compensate us for at least part of the damage which the Jews have been doing for years to the German people.”3

Gilbert also describes how Kurt Füchsl’s family lost their home.

Seven-year-old Kurt Füchsl was bewildered by the events of Kristallnacht, and by being forced to leave home with his family early on the morning of November 10. He later recalled: “What happened, as recounted to me by my Mother, was that an interior decorator had taken a picture of our beautiful living room and displayed the picture of our apartment in his shop window. A Frau [Mrs.] Januba saw the picture and heard that we were Jewish. She came around to the apartment and asked if it was for sale. She was told it wasn’t, but a few days later, on the morning of Kristallnacht, she came back with some officers and said, ‘This apartment is now mine.’ She showed a piece of paper with a swastika stamped on it and told us that we would have to leave by six that evening.” Kurt Füchsl’s mother protested to the officers who were accompanying Frau Januba that she had a sick child at home who was already asleep. “All right,” they told her, “but you have to get out by six in the morning.”4

German officials also stole cash from Jewish businesses and families. Two weeks after Kristallnacht, Margarete Drexler wrote the following letter to the Gestapo, requesting the return of the money officials had taken from her home in Mannheim, Germany:

Mannheim, 24 November 1938
Margarete Drexler, Landau Pfalz Suedring St. 10

To the Secret State Police Landau (Pfalz) The sum of 900 Marks in cash was confiscated from me in the course of the action of 10 November. I herewith request to act for the return of my money, as I need it urgently for me and my child's livelihood. I hope that my request will be granted, as my husband died as a result of his injuries during the war — he fought and died for his fatherland with extreme courage — and I am left without any income. Until recent years you could have found a photo of my husband on the wall next to the picture of Generalfeldmarschall [Paul] von Hindenburg in the canteen of the 23 Infantry regiment in Landau. This was done to honour his high military performance. His medals and decorations prove that he fought with great courage and honour. He received: The Iron Cross First Class, The Iron Cross Second Class, The Military Order of Merit Fourth Class with swords. The Military Order of Sanitation 2 class with a blue-white ribbon. This ribbon is usually bestowed only upon recipients of the Max Joseph Order, which accepts only members of the nobility. I can only hope that as a widow of such a man, so honoured by his country, my request for the return of my property will not be in vain.

With German greetings,
(signed) Frau Margarete Drexler
Widow of reserve staff surgeon 
Dr. Hermann Drexler5

In 1940, Drexler was arrested and imprisoned in a concentration camp in France, where she died.

Citations

  • 1 : Martin Gilbert, Kristallnacht: Prelude to Destruction (New York: HarperCollins, 2006), 46–47.
  • 2 : Martin Gilbert, Kristallnacht: Prelude to Destruction (New York: HarperCollins, 2006), 54.
  • 3 : Martin Gilbert, Kristallnacht: Prelude to Destruction (New York: HarperCollins, 2006), 59.
  • 4 : Martin Gilbert, Kristallnacht: Prelude to Destruction (New York: HarperCollins, 2006), 62.
  • 5 : Yad Vashem, “Looting during ‘Crystal Night,’” accessed June 29, 2016.

El Oportunismo Durante La Noche de los Cristales Rotos

Aunque el jefe de la Gestapo, Heinrich Müller, dio instrucciones a la policía estatal de que el saqueo fuera mínimo, el robo de bienes, propiedades y dinero de los judíos por parte de la policía alemana, los miembros de las SS y civiles, en medio del caos de La Noche de los Cristales Rotos, era generalizado.

Los periódicos alemanes reportaron el saqueo y el robo a negocios judíos. Según el periódico Daily Herald de Berlín: “Parecía como si los grandes centros comerciales hubieran sufrido un ataque aéreo… Arrancaron las vitrinas de las paredes, rompieron muebles, volvieron pedazos los avisos luminosos”. El periódico News Chronicle, también de Berlín, reportó saqueos donde “rompían con peculiar cuidado las ventanas de joyerías y, riendo disimuladamente, metían en sus bolsillos las baratijas y collares que caían al piso”.1

En Viena, Helga Milberg, quien tenía ocho años durante La Noche de los Cristales Rotos, recordó que todos los bienes y equipos de la carnicería de su padre fueron robados durante el pogromo. “Mi padre vio que los demás comerciantes habían echado mano de todo”, escribió.2 Según el historiador Martin Gilbert, cuando un reportero británico le preguntó a un oficial nazi por el robo generalizado de bienes de los negocios judíos durante La Noche de los Cristales Rotos en Viena, el oficial respondió:

“Empezamos a apoderarnos de negocios judíos porque, de todas maneras, tarde o temprano serían nacionalizados [confiscados por el gobierno]”. Los bienes tomados de esta manera, agregó el oficial: “serían usados para compensarnos, por lo menos, parte del daño que los judíos le habían estado haciendo por años al pueblo alemán”.3

Gilbert también describe cómo la familia de Kurt Füchsl perdió su hogar.

Kurt Füchsl, de siete años, estaba desconcertado por los eventos de La Noche de los Cristales Rotos, y por haber sido obligado a salir de su hogar con su familia temprano en la mañana el 10 de noviembre. Recordó más tarde: “Lo que sucedió, como me lo cuenta mi madre, fue que un decorador de interiores había tomado una fotografía de nuestra hermosa sala y la había puesto en la ventana de su negocio. Una mujer, [la Sra.] Januba, vio la foto y dijo que nosotros éramos judíos. Vino al apartamento y preguntó si este estaba la venta. Se le dijo que no, pero unos días después, la mañana de La Noche de los Cristales Rotos, volvió con algunos oficiales y dijo: ‘Este apartamento ahora es mío’. Mostró una hoja con una esvástica estampada en esta y nos dijo que para las seis de la tarde tendríamos que haber desalojado”. La madre de Kurt Füchsl protestó ante los oficiales que acompañaban a la señora Januba diciéndoles que tenía a un niño enfermo en casa y que ya estaba dormido. “Está bien”, le dijeron, “pero tienen que salir antes de las seis de la mañana”.4

Los oficiales alemanes también robaron dinero en efectivo de los negocios y familias judías. Dos semanas después de La Noche de los Cristales Rotos, Margarete Drexler le escribió la siguiente carta a la Gestapo, solicitando la devolución del dinero que habían tomado de su hogar en Mannheim, Alemania:

Mannheim, 24 de noviembre de 1938
Margarete Drexler, Landau Pfalz Suedring St. 10

Dirigida a la Policía Estatal Secreta de Landau (Pfalz). La suma de 900 marcos en efectivo me fue confiscada durante la acción del 10 de noviembre. Por la presente solicito la devolución de mi dinero, puesto que lo necesito urgentemente para mi manutención y la de mi hijo. Espero que mi solicitud sea admitida, teniendo en cuenta que mi esposo murió como consecuencia de heridas en guerra; el luchó y murió por su patria con suma valentía y, como resultado, me quedé sin ningún sustento. Hasta hace unos años, la foto de mi esposo colgaba junto a la del Generalfeldmarschall [Paul] von Hindenburg en el cantón del regimiento de Infantería 23 en Landau; esto lo hicieron para honrar su ejemplar cumplimiento en el ejército. Sus medallas y condecoraciones son prueba de que luchó con gran valentía y honor. Fue condecorado con: La Cruz de Hierro de Primera Clase, la Cruz de Hierro de Segunda Clase, la Orden del Mérito Militar de Cuarta Clase con espadas. La Orden Militar de Saneamiento de Segunda Clase con cinta azul y blanca. Esta cinta normalmente se concede solo a receptores de la Orden Militar de Max Joseph, que solo acepta miembros de la nobleza. Solo espero que como viuda de un hombre como el que describo, tan honrado por su país, mi solicitud de devolución de mi propiedad no sea en vano.

Con saludos alemanes,
(firmado) Sra. Margarete Drexler
Viuda del cirujano del personal de reserva
Dr. Hermann Drexler5

En 1940, Drexler fue arrestada y recluida en un campo de concentración en Francia, donde murió.

Citations

  • 1 : Martin Gilbert, Kristallnacht: Prelude to Destruction (Nueva York: HarperCollins, 2006), 46–47.
  • 2 : Gilbert, Kristallnacht: Prelude to Destruction, 54.
  • 3 : Gilbert, Kristallnacht: Prelude to Destruction, 59.
  • 4 : Gilbert, Kristallnacht: Prelude to Destruction, 62.
  • 5 : Yad Vashem, “Looting during ‘Crystal Night’”, consultado el 29 de junio de 2016, http://www.yadvashem.org/odot_pdf/Microsoft%20Word%20-%203238.pdf.

Connection Questions

  1. How did the chaos of Kristallnacht present opportunities for German officers and civilians to take property from Jews? Why did they defy orders not to plunder? 
  2. Why do you think Margarete Drexler described her husband’s military service and honors when she requested that the Gestapo return her money? 
  3. Why might incidents of chaos and violence lead people to make impulsive and even illegal decisions? Have you heard of more recent instances of plundering and disregard for property during periods of violence and unrest?

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