How Armenians in Aleppo Aided Deported Anatolian Armenians (en español)
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Cuando el Imperio otomano deportó a los armenios de Anatolia y los obligó a viajar cientos de kilómetros a pie, en dirección sur, hacia el desierto sirio, muchos se encontraron cerca de la ciudad de Alepo (en la actual Siria). La gran mayoría de los 450,000 habitantes de Alepo eran cristianos y árabes musulmanes; sin embargo, la ciudad tenía una pequeña, pero próspera, comunidad armenia de aproximadamente 18,000 personas. Algunas de ellas ocupaban cargos destacados en el comercio local, los bancos, el ferrocarril y la medicina. 1
Haig Toroyan fue uno de los armenios de Alepo, y presenció las marchas y los campos de la muerte de los armenios en 1915 y 1916 mientras actuaba encubierto como el traductor árabe cristiano de un oficial militar alemán. Su testimonio, publicado en 1917, se convirtió en uno de los primeros relatos de un testigo presencial publicados luego del genocidio. 2
Cuando los primeros armenios deportados de Anatolia (a quienes Toroyan llama “armenios de Armenia”) llegaron a Alepo, un grupo de los armenios de la ciudad fue a encontrarse con ellos. Toroyan no formaba parte del grupo que se encontró con los armenios deportados, pero incluye en su testimonio la descripción que hizo otro armenio de Alepo que sí estuvo allí:
Estaban de pie, inmóviles, sin saber dónde debían ir o qué debían hacer. No podían protestar ni hablar; estaban en silencio. Algunas veces, una mujer sacudía la cabeza cuando suspiraba por el cansancio o el dolor, o un niño colapsaba por el agotamiento. Y allí, en esas condiciones, esperaban. Por un momento tuvimos dudas de que estas fueran las personas que estábamos buscando, pero, cuando nos dimos cuenta de que estos desafortunados eran armenios, quedamos estupefactos, al igual que ellos. No podíamos hablar ni andar; nos quedamos de pie, mirándonos unos a otros en un dolor silencioso. Así fue como tuvo lugar nuestro primer encuentro con los armenios de Armenia.
Toroyan describe cómo la comunidad de Alepo respondió a medida que los armenios deportados seguían llegando a la ciudad:
Los deportados llegaban en condiciones cada vez peores. Macilentos, en estado vegetativo, muchos de ellos cerca de la muerte; habían perdido cualquier asomo de apariencia humana. Cerca de 70,000 armenios deportados se establecieron en Alepo; estos grupos venían de diferentes lugares, los vestigios de ciudades grandes y prósperas. Desde Bafra, Drabizon, Erzurum, Dikranagerd y los alrededores de estas ciudades llegaban mujeres y niños que no habían logrado mantener juntas a sus familias, ya que los núcleos familiares habían sido divididos entre grupos que se dirigían a lugares diferentes.
Los armenios locales [de Alepo] organizaron el esfuerzo de ayuda con gran fervor y devoción: liderados por el Dr. Samuel Shmavonian (presidente de la Benevolent Society), los médicos visitaron a los enfermos sin reparo. Gracias a sus esfuerzos personales y sacrificios, el Dr. Shmavonian se convirtió en una figura tan prominente que el gobierno lo detuvo. Unos días más tarde fue liberado gracias a las intervenciones de algunas personas influyentes. Una vez más, asumió su papel anterior, contrajo una infección de una enfermedad contagiosa y falleció.
Asimismo, una organización de mujeres desempeñó un papel importante. Gracias a sus propios esfuerzos, estas mujeres casi que sin ayuda protegieron y consolaron a estos 70,000 exiliados. Personalmente prepararon alimentos para los deportados, y cuando fue necesario, pidieron donaciones de ropa y provisiones en las calles; su devoción no conocía límites. Los esfuerzos de todas estas personas, además de la pequeña ayuda que proporcionó el gobierno, aliviaron considerablemente la situación de los deportados. Se estableció un grupo médico bajo la supervisión del Dr. Samuel, y también se conformó un grupo de adolescentes y jóvenes adultos bajo la dirección de otra persona. Este grupo trabajó día y noche con la organización de mujeres y las ayudó a recibir a los deportados: los bañaron, limpiaron, curaron y alimentaron, y cuando fue posible, les dieron la oportunidad de trabajar a aquellos que podían y estaban dispuestos a hacerlo.
Por lo general, la población armenia de Alepo acogía a sus desafortunados compatriotas con los brazos abiertos: les abrían sus puertas a los refugiados, y cada persona albergaba entre cinco y diez exiliados en su hogar, sin importar si los conocían o no. Sin embargo, las calles, campos y esquinas desconocidas de la ciudad estaban atiborrados de miles de desahuciados y desfavorecidos. El distrito de la iglesia presentaba un panorama especialmente insoportable. Las calles estaban cerradas y atestadas de personas, y los deportados dormían en las aceras junto a sus excrementos. Era imposible caminar entre estos exiliados, y ayudarlos era extremadamente difícil. Parte de la población desahuciada se había establecido en las propiedades nacionales (caravasares, escuelas, el ático de la iglesia, en todo lugar); sin embargo, el hacinamiento de estos desafortunados resultó en muchas muertes y en la desaparición de muchos niños y niñas.
Poco a poco, el gobierno detuvo las ayudas y cambió sus políticas. Buscaron en los hogares de los armenios locales, y aunque no encontraron nada sospechoso, no tuvieron problemas en arrestar a aquellos que estaban ayudando a los exiliados, a algunas de las personas más ricas, y a mí. Esto no fue más que una formalidad, algo así como una advertencia, y nos dejaron ir 24 horas después.
Al mismo tiempo, el gobierno declaró que las mujeres, niñas y niños exiliados, así como cualquier persona que albergaran los armenios locales, debía ser expulsada. Los ciudadanos que no cumplieran con este mandato serían deportados y exiliados. 3
Preguntas de análisis:
- En esta lectura, ¿quién estaba en posición de actuar en respuesta a los crímenes cometidos en contra de los armenios?
- ¿Qué es lo que esta persona, o este grupo de personas, podría haber hecho para detener o prevenir los actos de violencia en contra de los armenios? ¿Con qué alternativas habría contado?
- ¿Por qué sería difícil tomar una decisión sobre cómo responder? ¿Qué dilemas enfrentó?
- ¿Qué fue lo que finalmente hizo esa persona o grupo de personas?
- ¿Por qué cree que tomaron esa decisión?
How to Cite This Reading
Facing History & Ourselves, “How Armenians in Aleppo Aided Deported Anatolian Armenians (en español)”, last updated Septiembre 22, 2025.