Contemporary Armenian Experiences (en español)
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Texto n.º 1: Armenia, siria, estadounidense
Testimonio oral de Karnie Dishoyan, grabado por la organización Rerooted en 2019.
Karnie Dishoyan creció en una comunidad armenia en la ciudad de Alepo, Siria. Su familia solicitó una visa para los Estados Unidos en el 2001, y los trámites finalizaron con éxito en el 2016, en medio de una brutal guerra civil en Siria. Ese año, se trasladó a los Estados Unidos. A continuación se presenta la transcripción de una entrevista grabada por Rerooted, una organización fundada con el fin de documentar la vida dentro de la comunidad sirioarmenia:
¿Muchas de las tareas y trabajos que hizo en la escuela en Siria tuvieron que ver con temas armenios?
Sí, porque asistí a una escuela armenia privada. . . y tuve clases armenias todos los días. Era parte del programa, y hablábamos en armenio. Incluso había competencias de historia armenia; yo participaba en ellas y siempre quedaba en primer lugar. Me encantaba estudiar la historia y la literatura armenias. Era muy interesante.
¿Cómo equilibraba eso con el aprendizaje de la historia, la literatura y la cultura sirias? ¿También tomaba clases al respecto?
Sí, porque vivía en Siria, y era obligatorio tener un plan de estudios sirios. Todo lo demás, matemáticas, ciencias, física, química, lo aprendía en árabe. También tomé clases de literatura, historia y gobierno árabes.
¿Era diferente lo que sentía cuando aprendía sobre la historia armenia en las clases grupales y lo que sentía cuando tomaba clases de historia siria y de idioma árabe?
Pues, fue muy interesante porque nací en Siria. Por eso era interesante aprender la historia de Siria, el país en el que vivía, así como aprender sobre mis bisabuelos que vivieron en Armenia. Me sentía honrada de aprender ambas cosas porque una pequeña parte de mí es siria y otra pequeña parte de mí es armenia.
Si le preguntara si se siente más siria, más armenia, o más sirioarmenia, ¿cómo se definiría a sí misma?
Me definiría como sirioarmenia porque nací en Siria, pero nunca podré olvidar de dónde vengo realmente, y estoy orgullosa de ser sirioarmenia.
¿Por qué cree que es importante recordar de dónde viene?
Porque eso lo define, y define quién es usted. Es parte de quien usted es y de su identidad, así que debería sentirse orgulloso de ello.
¿Y por qué es importante para usted preservar y recordar el ser armenia? Parece que usted revela esta historia, cuenta las historias de sus bisabuelos, así que, ¿por qué eso es importante para usted?
Porque la cultura y el pueblo armenios se encuentran dentro de los más antiguos del mundo, y con solo aprender su historia puedo entender lo resilientes que somos los armenios. Para mí, ser armenia y preservar ese hecho es muy importante porque es fundamental que las generaciones futuras aprendan a ser resilientes y a defenderse, y los armenios en realidad me enseñaron a hacer eso.
¿Cree que aprender esa resiliencia de sus ancestros la ayudó de alguna forma a iniciar una nueva vida después de abandonar Siria?
Sí, absolutamente. Las historias que mi madre me contó acerca del genocidio me motivaron para ser capaz de superar las dificultades que viví cuando me trasladé a Estados Unidos en el 2016. Así que sí, cuando me trasladé aquí, aprendí a ser paciente, realmente paciente. El idioma era nuevo para mí, y por eso, no conocía a nadie. Solo a mi tía. No conocía el sistema escolar. No tenía amigos, así que era una vida completamente nueva, como si hubiera nacido de nuevo.
¿Cuál era su parte favorita de vivir en Siria?
La vida social. Tenía una gran vida social, siempre estaba rodeada por mi familia y mis amigos, y estaba realmente conectada con mi escuela y los exploradores de los que era parte, los agoump. Ellos nos enseñaron a trabajar siempre por la comunidad y no esperar nada a cambio, solo ayudar lo más que pudiéramos.
¿Qué tan diferente es vivir en Estados Unidos?
Bueno, en cuanto a la vida en Estados Unidos, primero que nada, el idioma es diferente. También piensan de una forma diferente. Por ejemplo, cuando las personas van a la universidad, la mayoría de ellas se va de sus casas y vive en las residencias y los campus. Pero no es así en Siria. Todos viven con sus familias hasta que se casan. Es un estilo de vida diferente. Comenzó a gustarme porque me enseñó a ser independiente. Creo que simplemente son perspectivas diferentes. Ahora mismo estoy en medio de mis perspectivas como sirioarmenia y como estadounidense. Me gustan mucho ambas perspectivas porque como estadounidense aprendí a ser más independiente y a confiar más en mí misma, y como siria aprendí a ayudar a mi comunidad y a conectarme realmente con las personas que amo.
¿Qué diferencias ve entre la comunidad armenia en Estados Unidos en Siria?
Soy parte de la comunidad armenia en Estados Unidos, y la mayoría hablamos inglés. Recuerdo el primer día que me uní al grupo de baile armenio en Estados Unidos. Traté de presentarme y de hablar con los demás, y estaba hablando en armenio. Entonces vi que todos hablaban con los demás en inglés y dije: “Oh, cielos, quizá debí haber hablado en inglés”. Pero siempre me pregunto, si saben hablar armenio, ¿por qué hablan en inglés? Creo que esa es la duda más grande que tengo. Pero, en términos de la vida social y de las tradiciones que tienen, es básicamente lo mismo.
¿Siente que Estados Unidos es su hogar?
Me tomó algo de tiempo, pero comencé a sentir que lo era. Me tomó algo de tiempo porque estaba lejos de todos mis amigos y mis primos, son parte de mi familia, crecí en una gran familia, y por eso me tomó algo de tiempo.
Texto n.º 2: Comprender la “armenianidad”
Tomado de “What It Means to Be Armenian” de Chantelle Nasri
En Armenian Weekly, 27 de abril de 2022
Chantelle Nasri es una armenioestadounidense que vive en Nueva York. Esta es su reflexión sobre su relación con su identidad armenia:
Algunos de los primeros recuerdos de mi infancia tienen que ver con no querer ser armenia, cuando me sentía avergonzada porque ninguno de mis compañeros de clase podía encontrar a Armenia en el mapa, o cuando escondía mis almuerzos escolares, que eran lahmajun o seenee kufteh, y en su lugar elegía los almuerzos escolares insípidos porque quería “encajar”. Recuerdo que los demás estudiantes de mi clase a menudo asumían que era italiana o griega, y yo no los corregía porque la idea de tener que explicar por quingentésima vez que Albania no es el mismo país que Armenia me hacía sentir náuseas.
Mis aspiraciones infantiles de querer “encajar” se convirtieron pronto en mi realidad de una doble vida, una estadounidense y una armenia. Casi nunca compartí la parte armenia de mi vida con los “forasteros”, ya que sentí que nunca entenderían. Ellos nunca entenderían que las cumbres montañosas del Ararat que definen mi legado se encuentran en la tierra de mis enemigos. Ellos nunca entenderían que mi patria está fragmentada. Ellos nunca entenderían el suplicio de los armenios. Ellos nunca entenderían que 1.5 millones no es simplemente una cifra, sino un recordatorio constante de que continuamos luchando por la justicia.
Cuando pienso en la travesía que vivieron mi padre y mi madre para venir a los Estados Unidos y conseguir una mejor vida, o la que vivieron mis abuelos que no hablan inglés pero lograron criar hijos y nietos en un país extranjero, o la que vivieron mis bisabuelos que sobrevivieron al genocidio y despertaban cada día sin tener certeza de su destino, me doy cuenta de que me había equivocado. No estaba avergonzada de mi “armenianidad”, estaba decepcionada de que los demás no entendían lo que en realidad significa ser armenia. Darme cuenta de eso fue un punto de inflexión en mi vida adolescente. Ese fue el momento en que juré compartir mi historia armenia cada vez que pudiera, y con todas las personas dispuestas a escucharme.
How to Cite This Reading
Facing History & Ourselves, “Contemporary Armenian Experiences (en español)”, last updated Septiembre 22, 2025.