The Assassination of Mehmed Talaat (en español) | Facing History & Ourselves
New
Reading

The Assassination of Mehmed Talaat (en español)

This reading describes the assassination of Ottoman Interior Minister Mehmed Talaat by Soghomon Tehlirian and the murder trial that followed. This resource is in Spanish.

Asunto

  • History

Language

Spanish

Available in

Updated

This resource is intended for educators in the United States who are applying Spanish-language resources in the classroom.

Access all resources for free now.

Your free Facing History account gives you access to all of this Reading’s content and materials in Google Drive.

Log in or Sign Up to Get Access
Get it in Google Drive!

Get everything you need including content from this page.

En 1918, el ministro del Interior Mehmed Talaat huyó del Imperio otomano a Alemania, aliado del imperio durante la guerra. En marzo de 1921, vivía en Berlín con su esposa utilizando un nombre falso. Allí, Talaat se convirtió en el eje de un grupo de nacionalistas turcos y llevaba una activa vida social. Soghomon Tehlirian, un armenio de 24 años sobreviviente del genocidio, le disparó el 16 de marzo del mismo año, matando a Talaat e hiriendo a su esposa. Tehlirian no mostró remordimiento alguno por el asesinato. Le dijo a la policía: “No soy yo el asesino. Es él.” [refiriéndose a Talaat]. 

Después la muerte de Talaat, la prensa alemana lamentó la pérdida de un amigo leal de Alemania. A principios de junio, cuando comenzó el juicio, se creía ampliamente que los tribunales alemanes impondrían el castigo más severo a Tehlirian, especialmente porque Alemania simpatizaba con los Jóvenes Turcos y había proporcionado refugio a varios líderes turcos después de la guerra.

Los abogados de Tehlirian planearon una defensa que consistía en dos partes. En primer lugar, argumentarían que Tehlirian sufrió un episodio de locura temporal en el momento del asesinato. Para respaldar su afirmación, Tehlirian declaró ante el tribunal que dos semanas antes del asesinato, su madre, que fue asesinada durante el genocidio, se le apareció en una visión, exhortándolo a matar a Talaat como acto de venganza por las atrocidades cometidas contra el pueblo armenio. La segunda parte de la estrategia consistía en llevar a la víctima a juicio.

Para respaldar su caso, los abogados de Tehlirian lograron conseguir el apoyo de dos prominentes alemanes: Johannes Lepsius, quien recientemente había publicado un libro sobre las atrocidades perpetradas por los turcos contra los armenios, y el general Liman von Sanders, anterior líder de la misión militar alemana en el Imperio otomano. Al testificar en defensa de Tehlirian, Lepsius detalló los planes sistemáticos de lo que llamó la eliminación de los “armenios en Armenia”. Lepsius testificó sobre el papel de Talaat en las masacres de armenios y declaró ante el tribunal que tenía pruebas documentales físicas para demostrar sus acusaciones. A la descripción general ofrecida por Lepsius le siguió el testimonio del general von Sanders, quien describió la frialdad de los oficiales militares alemanes que presenciaron la masacre de armenios pero no intervinieron. Durante el juicio, se presentaron como pruebas cinco mensajes con la firma de Talaat, incluido uno en el que ordenaba que se matara a los niños armenios que vivían en orfanatos después del asesinato de sus padres “a fin de eliminar cualquier peligro futuro proveniente de bandos adversarios”. 1

Tras una hora de deliberaciones, el jurado absolvió a Tehlirian.

En un artículo editorial titulado “They Simply Had to Let Him Go” (Simplemente tuvieron que dejarlo ir) publicado en The New York Times, se describió el dilema del jurado.

Al absolver al joven armenio que le disparó y asesinó a Talaat Pasha en la calle de un suburbio de Berlín donde aquel eminente turco vivía tranquilamente, el tribunal ante el cual fue sometido a juicio prácticamente le ha dado, no solo a este joven, sino a muchos otros como él y que han sufrido agravios similares, licencia para matar a discreción a cualquier funcionario turco que puedan encontrar en Alemania.

Eso ha ido demasiado lejos. Por supuesto, la muerte era el menor de los castigos que Talaat Pasha merecía por sus innumerables y atroces crímenes. Ahora que él falleció, se respira una atmósfera más segura y agradable en el mundo, y habrá poca empatía por su destino o pesar por su pérdida. Sin embargo, el hecho es que fue asesinado, no ejecutado con la formalidad judicial a la que tenía derecho incluso alguien como él, y sostener, como lo hicieron los jurados alemanes, que su partida fue “moralmente correcta” revela una visión extraña de la rectitud moral y les abre la puerta a otros asesinatos menos fácilmente excusables que el suyo o que no son excusables en absoluto.

Sin embargo, ¿qué otro veredicto era posible? Una absolución por motivos de locura, el recurso habitual de los jurados que no quieren castigar un asesinato que aprueban, habría sido más que ordinariamente absurdo en el caso de un hombre tan evidentemente cuerdo como este armenio, y haberlo ahorcado, o incluso haberlo enviado a prisión, habría representado pasar por alto intolerablemente su provocación. El dilema es ineludible: todos los asesinos deben ser castigados; este asesino no. ¡Y ahí lo tienen! La solución se remonta aún más atrás, cuando los oficiales alemanes en Turquía permitieron las masacres de armenios, a pesar de que tenían la facultad de impedirlas. 2

Los historiadores ahora creen que Tehlirian trabajaba con la Operación Némesis, un comité secreto de radicales armenios que, dada la ausencia de justicia internacional, conspiraron para atacar de manera individual a líderes turcos a quienes consideraban responsables del genocidio.

Preguntas para debatir:

  1. ¿Cuál fue el dilema del tribunal alemán? ¿Debió el tribunal absolver a Tehlirian? ¿Cómo decidiría en este caso?
  2. ¿Cuál fue la estrategia de la defensa de Tehlirian en su juicio por asesinato? ¿Por qué cree que funcionó?
  3. ¿Se hizo justicia con la decisión del jurado de absolver a Tehlirian? ¿Qué razones tiene para pensar así?
  4. ¿Cuáles podrían ser las consecuencias de permitir que personas como Tehlirian y sus compatriotas de la Operación Némesis se tomen la justicia por mano propia?
  • 1“They Simply Had to Let Him Go,” The New York Times, 4 de junio de 1921.
  • 2“They Simply Had to Let Him Go,” The New York Times, Artículo editorial del 6 de junio de 1921.

How to Cite This Reading

Facing History & Ourselves, “The Assassination of Mehmed Talaat (en español)”, last updated Septiembre 22, 2025.

You might also be interested in…

Using the strategies from Facing History is almost like an awakening.
— Claudia Bautista, Santa Monica, Calif