Ahmed Riza, a Young Turk Senator, Advocates for Armenians (en español) | Facing History & Ourselves
New
Reading

Ahmed Riza, a Young Turk Senator, Advocates for Armenians (en español)

Ahmed Riza used his position as a Turkish political leader during the Armenian Genocide to speak out against the atrocities being committed. This resource is in Spanish.

Asunto

  • History

Language

Spanish

Available in

Updated

This resource is intended for educators in the United States who are applying Spanish-language resources in the classroom.

Access all resources for free now.

Your free Facing History account gives you access to all of this Reading’s content and materials in Google Drive.

Log in or Sign Up to Get Access
Get it in Google Drive!

Get everything you need including content from this page.

Durante su mandato como político turco, Ahmed Riza, líder inicial de los Jóvenes Turcos y senador del Parlamento otomano durante y después del genocidio, presenció cómo se desarrolló este hecho y cómo formó parte del gobierno responsable. ¿Qué podía hacer para detener las atrocidades? ¿Cuáles eran los riesgos de adoptar una postura en contra?

Las deportaciones de los armenios comenzaron a principios de 1915, sin debates en el Parlamento. Sin embargo, los debates fueron permitidos en relación con un proyecto de ley posterior: La Ley Temporal de Expropiación y Confiscación, que le permitía al gobierno confiscar dinero y propiedades de los armenios, y venderlos para obtener beneficios. Esto le dio una oportunidad al senador Riza. Él argumentó que la ley propuesta violaba protecciones constitucionales básicas, y le imploró al gobierno que se hiciera responsable de las personas que eran deportadas.

El senador Riza le pidió al gobierno que permitiera que los deportados, “de los cuales cientos de miles son mujeres, niños y ancianos que deambulan indefensos y desdichados por las calles y las montañas de Anatolia, regresen a sus lugares originales de residencia, o se instalen en cualquier lugar que deseen antes de que comience el invierno”. Después de eso, presentó un proyecto de ley que propone posponer la aplicación de la Ley Temporal hasta que concluya la guerra, argumentando que la Ley Temporal “viola. . La Constitución otomana. . . . [E]s además contraria a los principios de ley y justicia”. 1 Las acciones de Riza tuvieron un fuerte rechazo; finalmente, no se tomó medida alguna en relación con su propuesta.

A pesar de la presión a la que se enfrentó, Riza siguió siendo enfático en su discurso. En una sesión posterior del Parlamento, retomó el asunto de las propiedades confiscadas de los armenios. Declaró que:

Es ilícito designar los activos y las propiedades de los armenios como “bienes abandonados”, ya que sus propietarios, los armenios, no los abandonaron por su propia voluntad. . . a ellos los sacaron por la fuerza de sus domicilios [hogares] y los exiliaron. Ahora el gobierno, por medio de sus funcionarios, pone sus bienes en venta. . . . Nadie puede vender mis propiedades si no estoy de acuerdo con su venta. . . . Si somos un régimen constitucional que opera de acuerdo con el derecho constitucional, entonces no podemos hacer esto. Es una atrocidad. Algo como tomar a alguien del brazo, expulsarlo de su aldea y vender sus bienes y propiedades no debe ser tolerado jamás. Es algo que ni la conciencia de los otomanos ni la ley debería permitir. 2

En diciembre de 1916, Riza siguió oponiéndose cuando arremetió contra la “Organización Especial”: grupos de militantes, compuestos por tribus circasianas y kurdas, así como criminales y prisioneros, organizados por líderes de las CUP, que estaban a cargo de realizar las deportaciones y masacres de armenios. Sin poner directamente en entredicho sus acciones, Riza sostuvo que la ley que permite que los presidiarios se inscriban en la Organización Especial degrada las fuerzas armadas. Él argumentó que:

Nuestra nación siente un gran respeto por las fuerzas armadas, y un gran aprecio y afecto por los cuerpos militares. [Se espera que] las personas inscritas en ellos no solo deben proteger sus derechos, sino también su honor. . . . Los padres que se enteran de la presencia de asesinos y criminales en el ejército se rehúsan a enviar a sus hijos; e incluso si los enviaran, lo harían con una sensación de aversión y disgusto. . . . Sin embargo, la inmoralidad y las actitudes viles [de los presidiarios] pueden ser contagiosas para quienes los acompañan, y podrían corromper el sentido moral del ejército. 3

Preguntas de análisis:

  1. En esta lectura, ¿quién estaba en posición de actuar en respuesta a los crímenes cometidos en contra de los armenios?
  2. ¿Qué es lo que esta persona, o este grupo de personas, podría haber hecho para detener o prevenir los actos de violencia en contra de los armenios? ¿Con qué alternativas habría contado?
  3. ¿Por qué sería difícil tomar una decisión sobre cómo responder? ¿Qué dilemas enfrentó?
  4. ¿Qué fue lo que finalmente hizo esa persona o grupo de personas?
  5. ¿Por qué cree que tomó esa decisión?
  • 1Citado en Vahakn N. Darian, “Genocide as a Problem of National and International Law: The World War I Case and Its Contemporary Legal Ramifications,” Yale Journal of International Law 14 (1989), 268.
  • 2Ibid., 269
  • 3Dadrian, Vahakn N., “The Complicity of the Party, the Government, and the Military, Select Parliamentary and Judicial Documents”, Journal of Political and Military Sociology 22 (Summer 1994), 54.

How to Cite This Reading

Facing History & Ourselves, “Ahmed Riza, a Young Turk Senator, Advocates for Armenians (en español)”, last updated Septiembre 22, 2025.

You might also be interested in…

The resources I’m getting from my colleagues through Facing History have been just invaluable.
— Claudia Bautista, Santa Monica, Calif